Araghchi se refería a la noticia de esta semana de que la deuda nacional de Estados Unidos superó los 40 billones de dólares.

Funcionarios iraníes han reaccionado con burlas ante la amenaza del presidente Donald Trump de librar una guerra económica contra su país.
Kazem Gharibabadi, viceministro de Asuntos Exteriores de Irán para asuntos jurídicos e internacionales, declaró que el aparente cambio de rumbo en la estrategia estadounidense fracasará.
“La guerra militar no dio resultados, así que ahora han bautizado el próximo fracaso como “guerra económica“, señaló Gharibabadi en una publicación realizada durante la noche en X. “Afirman que Irán está al borde del colapso y pendiendo de un hilo, ¡y sin embargo suplican a todos sus aliados que les ayuden!”.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó en las redes sociales que el «Día D económico» de Trump es una “cortina de humo para desviar la atención de la propia crisis de Estados Unidos: una deuda sin precedentes y unos costes de intereses disparados“.
Araghchi se refería a la noticia de esta semana de que la deuda nacional de Estados Unidos superó los 40 billones de dólares. La carga de la deuda del gobierno federal había rebasado el umbral de los 39 billones de dólares hace unos cinco meses, en marzo.
“Insistir en políticas fallidas solo traerá más derrotas, además de la enemistad de los iraníes. El terrorismo económico de EE. UU. amenaza la economía mundial y la soberanía en todo el planeta“, añadió Araghchi.
Hasta la mañana del jueves, la administración Trump no había respondido públicamente a las declaraciones de los funcionarios iraníes. Trump ha sostenido reiteradamente que Irán ya está muy debilitado militarmente y que la nueva campaña económica “los paralizará“.

Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró el jueves que la nueva campaña de máxima presión económica de la administración Trump, destinada a aislar a Irán del resto del mundo, podría evitar que se reanuden los combates a gran escala, al menos por el momento.
“Si aplicamos esta máxima presión económica, es probable que no se produzca un reinicio de las hostilidades cinéticas a gran escala. Pero recalco que esto es válido por ahora“, afirmó Bessent en una entrevista en directo para el programa “Squawk on the Street” de la CNBC.
Bessent profundizó en el cambio táctico frente a Irán, anunciado inicialmente el miércoles por el presidente Donald Trump, quien lo describió como un “Día D económico“. “La presión económica implica que estamos acudiendo a todos nuestros aliados; se tratará del mayor aislamiento económico coordinado en la historia mundial“, afirmó Bessent. “Nos dirigimos a ellos para decirles: o están con nosotros o están contra nosotros“.
“Si insisten en hacer negocios con ellos, ya sea transfiriendo dinero, comprando su petróleo o realizando transferencias de carga entre buques en alta mar, el Departamento del Tesoro y el gobierno de Estados Unidos emplearán todo su poder y fuerza para tomar medidas en su contra“, añadió Bessent.
Bessent señaló que una ofensiva económica mundial coordinada contra Irán frenaría la capacidad del régimen para financiar a sus grupos afines, pagar a sus tropas y combatir la inflación.
“Es un golpe doble: tenemos el bloqueo y vamos a imponer las sanciones más severas de la historia. Y les aseguro que esto funcionará. Funcionó en Venezuela una vez que establecimos el bloqueo, está funcionando en Cuba ahora mismo y funcionará en Irán; lograremos que este régimen colapse“, concluyó Bessent.