La investigación administrativa podría convertirse en una investigación penal, y las acusaciones implican poner en riesgo la seguridad operativa y de la información.

Un miembro del equipo del Servicio Secreto asignado al vicepresidente JD Vance está siendo investigado por presuntamente filtrar información confidencial, confirmó la agencia el jueves.
La investigación administrativa podría derivar en una investigación penal, señaló Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, según informaron medios de prensa.
“Si bien no haremos comentarios sobre los detalles específicos de este asunto, un principio es inequívoco: no se tolerará ninguna conducta que potencialmente amenace la seguridad de una persona protegida“, afirmó Guglielmi.

Las acusaciones, según Guglielmi, implican poner en riesgo la seguridad operativa y de la información. Guglielmi no detalló las acusaciones específicas ni reveló el nombre de la persona bajo sospecha.
Asimismo, indicó que el agente es objeto de una investigación administrativa y de una “posible investigación penal“.
El agente ha sido suspendido de sus funciones administrativas mientras se lleva a cabo la investigación, según la Division del Servicio Secreto.