Ambos líderes se han enfrentado en numerosas ocasiones, incluso en las semanas posteriores a la detención de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Estados Unidos.

El presidente Donald Trump recibió al presidente colombiano Gustavo Petro en la Casa Blanca el martes, en la primera reunión entre ambos líderes, quienes han mantenido una relación tensa durante el último año.
Esta fue la primera reunión de Trump con un jefe de Estado sudamericano desde que Estados Unidos capturó al entonces presidente Nicolás Maduro en Venezuela hace un mes.

En la reunión bilateral se incluyeron temas relacionados con Venezuela, como la frontera con Colombia, el petróleo y la energía, y garantías sobre la independencia durante las próximas elecciones presidenciales en Colombia.
Trump declaró a periodistas el lunes por la tarde que él y Petro hablarían sobre narcotráfico, “porque de su país sale una cantidad enorme de drogas“.

Petro, ex-guerrillero marxista, a menudo ha provocado la ira de Trump, con quien ha discrepado públicamente sobre la captura de Maduro, los ataques estadounidenses contra embarcaciones de narcotraficantes en el Pacífico oriental y el Caribe, y las deportaciones de colombianos desde Estados Unidos.
Petro afirmó que la detención de Maduro constituía una violación de la soberanía de la región y calificó la operación de secuestro. En respuesta, Trump amenazó repetidamente a Petro, diciendo que una operación militar estadounidense en Colombia le parecía una buena idea y llamándolo “un hombre enfermo” que debería “tener cuidado“.

Los duros comentarios de Trump tras la captura de Maduro causaron temor e indignación en Colombia y desencadenaron manifestaciones anti-estadounidenses en algunas partes el país en apoyo a Petro.
La semana pasada, en un discurso improvisado en un hospital en Colombia, Petro exigió que Estados Unidos devolviera a Maduro a Venezuela para que fuera juzgado allí. Un día después, Petro suavizó su postura, declarando en un discurso en Panamá que no estaba defendiendo a Maduro. Si es conocido de los cambios de discurso del presidente Petro que ha sido acusado por sectores políticos de tener problemas derivados del aparente consumo de sustancias prohibidas.
La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Villavicencio, declaró en una rueda de prensa el lunes que la delegación colombiana se siente optimista de cara a la reunión. Sin embargo, algunos exfuncionarios han expresado preocupación por el encuentro, citando el carácter impredecible e impulsivo tanto de Trump como de Petro.

Algunos miembros del Congreso han intentado fortalecer la sólida alianza que tradicionalmente ha existido entre Estados Unidos y Colombia. El senador Rand Paul, republicano por Kentucky, facilitó una conversación telefónica entre Petro y Trump a finales de enero, según informaron fuentes diplomáticas. La llamada, que ambos líderes describieron en términos positivos, motivó a Trump a invitar a Petro a la Casa Blanca.
Sin embargo, antes de eso, en octubre, Trump sancionó a Petro, a su familia y a uno de los miembros de su gabinete por acusaciones de participación en el narcotráfico internacional. Petro ha negado rotundamente cualquier implicación y ha prometido impugnar las sanciones, de gran alcance, ante los tribunales estadounidenses.

Las sanciones se impusieron poco después de que el senador Bernie Moreno, republicano por Ohio, nacido en Colombia y que se ha convertido en una voz influyente en la política estadounidense hacia el país, animara a Trump a adoptar un enfoque selectivo con Petro.
Moreno, quien se había reunido con políticos colombianos en los días previos al encuentro entre Trump y Petro, asistió a la reunión, según fotografías publicadas por la oficina de Petro.

La controvertida presidencia de Petro está marcada por una serie de escándalos, incidentes preocupantes y acusaciones de corrupción endémica. Esto incluye explosivas denuncias sobre la financiación de su campaña con dinero proveniente del crimen organizado. A esto se suman las constantes crisis en los gabinetes de Petro, que han perjudicado la continuidad de las políticas públicas, impidiendo que se aborden adecuadamente muchos problemas clave que afectan a Colombia.
Entre los acontecimientos más perjudiciales se encuentra el fracaso de la iniciativa de paz total de Petro, implementada en agosto de 2022. Este plan se centraba en negociar el fin del complejo conflicto armado interno de baja intensidad que azota a Colombia, buscando acuerdos de paz con una diversidad de grupos armados ilegales.