Un político joven conservador, que vence por estrecho margen al candidato continuista de izquierda Iván Cepeda.

Abelardo de la Espriella, un político conservador que se autodenomina “El Tigre”, parece haber ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia el domingo, frenando así la incursión del país sudamericano en profundizar mas las políticas de izquierda.
De la Espriella, es un exabogado penalista que se ha comprometido a construir megacárceles en la selva para combatir el aumento de la delincuencia, obtuvo el 49,65 % de los votos con el 99,70 % de las papeletas escrutadas en el recuento inicial del domingo por la noche.

De la Espriella derrotó a Iván Cepeda, el candidato continuista del presidente saliente de izquierda, Gustavo Petro, quien obtuvo el 48,71 %. El resto fueron votos en blanco.
Se emitirá un resultado legalmente vinculante una vez que las autoridades electorales hayan revisado los votos y cualquier impugnación legal en las próximas horas y días.
“Quiero ser recordado como el reconstructor de la nación, porque Colombia merece convertirse en lo que está destinada a ser: una Nación Milagrosa”, publicó De la Espriella en X mientras se realizaba el recuento de votos el domingo por la noche. Jurará como presidente el 7 de agosto para un mandato de cuatro años.

En un discurso el domingo por la noche, Cepeda dijo que, si bien reconoce el resultado del conteo rápido, su campaña impugna los resultados de unas 33.000 urnas.
Petro dijo en una serie de publicaciones en X que “ningún presidente puede ser proclamado” hasta que los jueces electorales hayan ratificado el conteo inicial de votos, y que “hay muchas irregularidades”.

“Por favor, mantengan la calma, ciudadanos”, dijo Petro en una publicación. “La realidad es que tenemos un país dividido por la mitad, con injerencia extranjera que nos arrebata nuestra libertad”.
De la Espriella, recibió el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a principios de este mes.

A menudo vestido con una camiseta de la selección colombiana de fútbol y autodenominado El Tigre, De la Espriella se inspira en figuras carismáticas, como Nayib Bukele de El Salvador y Javier Milei de Argentina.
Se ha comprometido a liberalizar la fracturación hidráulica en las zonas rurales y a revocar la moratoria de Petro sobre nuevos contratos de hidrocarburos y minería. También busca recomponer las relaciones con Estados Unidos, que se habían deteriorado durante la gestión de Petro.

José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y compañero de fórmula de De la Espriella, declaró que el candidato intentaría tranquilizar a los inversores ante el creciente déficit fiscal y los ataques de Petro contra el banco central por las tasas de interés.
“Lo que proponemos es una gestión fiscal responsable y un firme compromiso con el crecimiento económico“, afirmó Restrepo antes de la votación del domingo.
“Esto implica un programa de ajuste fiscal que reduzca gradualmente el tamaño del Estado mediante la eliminación de gastos innecesarios, el despilfarro burocrático y los gastos políticos clientelistas que se han incrementado en los últimos años“.

Sin embargo, De la Espriella, enfrenta importantes desafíos. El Congreso está dividido: la coalición de Petro ostenta el mayor número de escaños, pero carece de una mayoría clara. De la Espriella, nuevo en la arena política sin el respaldo de un partido importante, tendrá que negociar con políticos de la derecha y el centro del país.
También es probable que enfrente una fuerte resistencia por parte de la base de Petro, especialmente en zonas rurales empobrecidas y en algunos sectores de las grandes ciudades. Petro fue una figura clave y responsable de las protestas nacionales contra la desigualdad en 2021, que paralizaron partes del país, causando daños materiales y dejando al menos 46 muertos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

La elección de Petro en 2022 elevó el papel de las comunidades indígenas y afrocolombianas en la política nacional, algo que los activistas afirman que defenderán durante la presidencia de De la Espriella.
“No vamos a permitir que nadie usurpe nuestros territorios, donde se encuentran los recursos naturales“, declaró William Pilcue Valbuena, líder de una comunidad indígena Nasa en la provincia suroccidental del Cauca, quien organizó a los votantes de Cepeda.

Según las encuestas, la principal preocupación de los votantes en las elecciones fue la seguridad. La violencia y la producción de cocaína se han disparado en las zonas rurales diez años después de que el gobierno firmara un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en aquel entonces el grupo rebelde más grande del país.

De la Espriella se ha comprometido a desplegar al ejército para combatir directamente a la guerrilla y al narcotráfico, mientras que Cepeda prometió continuar con la política de Petro de buscar el desarme mediante la negociación.
José Guevara, taxista de Bogotá, la capital, afirmó que las políticas de mano dura de De la Espriella eran necesarias para sofocar la violencia que azota el campo.
“Solo se puede vencer la violencia con violencia“, dijo Guevara, mientras se abría paso entre el denso tráfico de la ciudad bajo una valla publicitaria con el lema de De la Espriella: “Fuertes por la patria“.
“Sentarse a negociar con grupos armados solo los hará más fuertes“.