El Santo Padre explicó que se trata de “una visita apostólica para encontrar a los fieles, celebrar la fe y llevar un mensaje de Jesucristo”, aunque subrayó que también quiere saludar a toda la sociedad, ya que “la Iglesia tiene un mensaje para todos”.

Por: Giuliana Trevisanato
MADRID.- Quince años después de la última visita de un Sumo Pontífice a España, el papa León XIV llegó este sábado 6 de junio a Madrid para iniciar una visita apostólica que se extenderá hasta el próximo 12 de junio y que incluirá actividades en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias.
El Pontífice viajó a bordo de un avión A320neo de Ita Airways, que despegó a las 08.13 horas desde Roma con destino al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. En el vuelo lo acompañan cerca de 80 periodistas de 55 medios de comunicación internacionales, además de una amplia delegación vaticana.
Antes de partir, el Santo Padre envió un telegrama al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, a quien transmitió sus saludos y aseguró sus oraciones por el bien de todo el pueblo italiano.
“Al iniciar mi viaje apostólico a España, bajo la mirada maternal de la Virgen María, que nos acoge y nos guía hacia Dios, fuente de unidad y esperanza para todos los pueblos, me complace dirigirle, señor Presidente, mi cordial saludo, que acompaño de fervientes oraciones por el bien y la prosperidad de toda la nación italiana“, escribió.
Antes de continuar con los actos oficiales, León XIV conversó con los periodistas que viajaban a bordo del avión papal y aseguró que llega a España con un mensaje dirigido “a toda la sociedad“.

“Es el primer viaje a España después de un tiempo. Estoy muy contento por realizar este viaje. He venido muchas veces, pero es la primera vez en esta misión“, afirmó el Pontífice, quien recordó que durante su etapa como prior general de los agustinos visitó el país en numerosas ocasiones.
El Santo Padre explicó que se trata de “una visita apostólica para encontrar a los fieles, celebrar la fe y llevar un mensaje de Jesucristo“, aunque subrayó que también quiere saludar a toda la sociedad, ya que “la Iglesia tiene un mensaje para todos“, en referencia a la encíclica Magnifica Humanitas, publicada el pasado 25 de mayo y centrada en los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
Asimismo, adelantó que cada una de las ciudades que visitará contará con un mensaje particular, aunque señaló que el eje central de su viaje será anunciar “el amor, la caridad y el respeto a cada ser humano“.
Durante el diálogo, el Papa también dejó espacio para el humor. Consultado sobre la posibilidad de encontrarse con el cantante puertorriqueño Bad Bunny, que estos días actúa en Madrid, respondió entre risas que probablemente no será posible porque mientras él tenga un acto oficial, el artista estará ofreciendo un concierto.
Las bromas continuaron cuando fue preguntado por el fútbol. León XIV aseguró que “el Papa es de todos los equipos”, aunque acto seguido confesó que Robert Prevost “es del Real Madrid“. Sobre su paso por Cataluña, comentó con una sonrisa que, por el momento, en catalán “solo sabe decir bon dia“.

La visita comenzó oficialmente con el recibimiento del nuncio apostólico en España, monseñor Piero Pioppo; Sus Majestades los Reyes Felipe VI y Letizia; y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. También estuvieron presentes la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, y el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo.
A su llegada al aeropuerto, el Papa León XIV fue recibido no solo por las autoridades civiles y eclesiásticas, sino también por un pequeño grupo de niños con distintas discapacidades y sus familias, quienes sostenían y agitaban banderas de España y del Vaticano. En un gesto cargado de simbolismo y afecto, los menores entregaron al Santo Padre un bastón amarillo, símbolo de las personas con discapacidad visual, así como una imagen de la Virgen como muestra de bienvenida y cercanía.

La llegada de León XIV ha generado una gran expectativa entre los fieles españoles y marca el regreso de un Sumo Pontífice al país quince años después de la última visita papal. Durante los próximos días, desarrollará una intensa agenda que combinará encuentros institucionales, celebraciones litúrgicas y actividades pastorales en distintos puntos de España.