La investigación se centra en si Powell dijo la verdad sobre el proyecto de 2.500 millones de dólares durante su testimonio ante el Congreso.

La fiscalía federal del Distrito de Columbia ha abierto una investigación criminal contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, centrada en la renovación de la sede del banco central en Washington y en si dijo la verdad en su testimonio ante el Congreso sobre el proyecto.
Funcionarios declararon a medios de prensa sobre la investigación, que esta se centra en si Powell describió con precisión el alcance y el costo de la renovación durante sus comparecencias ante el Congreso.

Powell confirmó que se había notificado a la Reserva Federal. Afirmó respetar el estado de derecho y la supervisión del Congreso, pero describió la medida del Departamento de Justicia como “sin precedentes” y con motivaciones políticas.
“Esta nueva amenaza no tiene que ver con mi testimonio del pasado junio ni con la renovación de los edificios de la Reserva Federal“, declaró Powell en una declaración en video el domingo por la noche.
La amenaza de cargos criminales es consecuencia de que la Reserva Federal fije las tasas de interés con base en nuestra mejor evaluación de lo que beneficiará al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente“, añadió.

Las tensiones entre el presidente Donald Trump y Powell han aumentado debido a las decisiones del banco central sobre las tasas de interés y las políticas monetarias en general. Trump ha ordenado a la Fed que reduzca las tasas, lo que, según él, podría ahorrarle al país “cientos de miles de millones de dólares“.
Powell mantuvo la tasa de referencia entre el 4,25% y el 4,5%, mientras la Fed adoptaba una actitud expectante para evaluar el impacto de los amplios aranceles de Trump. Si bien el banco central ha bajado las tasas desde entonces, los ataques de Trump contra Powell, a quien nombró en 2017, han adquirido cada vez más un tono personal, incluyendo el uso de apodos burlones.
Esa tensa relación se ha extendido cada vez más allá de la política monetaria.

Se estima que la renovación de los dos edificios principales de oficinas de la Reserva Federal en el barrio de Foggy Bottom de Washington costará 2.500 millones de dólares y está siendo financiada por el propio banco central, no por contribuyentes.
La Reserva Federal se autofinancia y no depende de las asignaciones del Congreso para cubrir sus gastos operativos, que incluyen los salarios de los empleados, el mantenimiento de las instalaciones y la renovación actual. Sus principales ingresos provienen de los intereses devengados por los valores gubernamentales y las comisiones cobradas a las instituciones financieras.

En junio de 2025, Powell declaró ante los miembros del Comité Bancario del Senado: “No hay mármol nuevo. No hay ascensores especiales. Son ascensores antiguos que ya estaban allí. No hay fuentes nuevas. No hay colmenas ni terrazas ajardinadas en la azotea“.
Powell también declaró a los legisladores que nadie “quiere hacer una renovación importante de un edificio histórico durante su mandato“.
“Decidimos hacerlo porque, sinceramente, cuando era gobernador administrativo, antes de asumir la presidencia, comprendí la urgente necesidad de una renovación a fondo del Edificio Eccles“, declaró Powell, añadiendo que el edificio “no es realmente seguro” ni impermeable.

También indicó que los sobrecostos se deben, en parte, a dificultades inesperadas en la construcción y a la tasa de inflación nacional.
Se espera que el proyecto finalice en otoño de 2027, y que los empleados de Washington comiencen a trabajar en el edificio en marzo de 2028.
Trump ha amenazado previamente con emprender acciones legales por las renovaciones y se ha burlado del coste y el diseño del proyecto.
“Están construyendo un sótano en el río Potomac. Podría haberles dicho que es muy difícil, que no funciona y que es muy caro“, dijo Trump. “Pero tienen hasta 4 mil millones de dólares, dirigidos por este payaso“, añadió en noviembre, refiriéndose a Powell.

El proyecto está previsto que finalice en otoño de 2027, y se espera que los empleados de Washington comiencen a ocupar el edificio en marzo de 2028.