El informe también rechazó los intentos de deslegitimar el proceso sin pruebas, con “tácticas dilatorias” y “llamados a alterar el orden público”.

En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, programada para el lunes 15 de diciembre, el jefe de la misión, Eladio Loizaga, rindió cuentas a los piases miembros en un informe que detalla claramente que la comisión no encontró, evidencias de fraude que “invalide el proceso y que la voluntad expresada el 30 de noviembre debe respetarse“.

La MOE reconoce fallas serias de gestión y tecnología, según el informe, pero explícitamente descarta la existencia de fraude comprobado que altere los resultados. El proceso técnicamente deficiente, pero resultado legítimo y basado en actas físicas verificables. “Hemos visto atrasos, pero no indicios que nos hagan dudar de los resultados.” La organización de las elecciones estuvo “lejos de ser perfecta”, pero la ciudadanía acudió a votar y “esa voluntad debe respetarse” concluyo el informe.

Esta posición ha sido respaldada por muchos países como: Estados Unidos, Francia, La Unión Europea, España, Italia, Costa Rica y otros.

El expresidente de Honduras y coordinador general del partido Libre, Manuel Zelaya, llamó a la movilización de la militancia de esa agrupación política para respaldar a los candidatos oficialistas que exigen la anulación de las elecciones, las cuales calificó como “procesos fraudulentos“. “Al salir de aquí, tenemos que ir a las calles a apoyar a quienes están protestando para que se anulen todos esos procesos fraudulentos“, afirmó Zelaya ante simpatizantes durante una asamblea extraordinaria de Libre en la ciudad de Siguatepeque, en el centro de Honduras.
La reciente jornada electoral en Honduras dejó una lectura clara: el pueblo acudió masivamente a las urnas, pero los resultados mantienen al país en vilo. La pugna por la presidencia se centra en una diferencia mínima entre Nasry Asfura (40.5%) y Salvador Nasralla (39.2%), dejando al partido de gobierno, representado por Rixi Moncada (19.3%), fuera de la contienda principal.

A pesar de la claridad de las cifras preliminares, el oficialismo ha generado alarmas al anunciar su intención de mantenerse en el cargo bajo la premisa de repetir las elecciones. Esta postura ha sido desestimada tanto por expertos constitucionalistas locales como por la OEA, quienes coinciden en que no existe fundamento legal para tales acciones. La estabilidad democrática depende ahora de la celeridad y transparencia con que el CNE resuelva el escrutinio especial.
El jefe de la bancada del Partido Nacional en el Congreso Nacional, Tommy Zambrano, llamó la atención a la comunidad internacional para “estar alerta a un autogolpe en Honduras, Mel Zelaya el destructor de la Democracia” publicó en su cuenta de X.
La diputada del Partido Liberal y esposa del candidato, Salvador Nasralla, Iroshka Elvir dijo: “vamos a defender sin descanso la voluntad del pueblo expresada en las urnas” también publicó en cuenta de X.
El presidente Trump dijo durante una ceremonia en la Oficina Oval, en la Casa Blanca que: “Estaba muy contento de que el candidato que había apoyado en Honduras había ganado al igual que el candidato Antonio Kast en Chile“.

Existe bastante incertidumbre dentro de la población de como puede el país sobrepasar la tensión que se vive en algunos sectores por brotes de violencia de grupos alineados con el oficialismo.
Consultado por este medio, el ex subsecretario de Defensa de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental, el coronel Sergio de la Peña, dijo: “Xiomara Castro ha vivido el mito que la izquierda hondureña que resistió un golpe de estado cuando su esposo inconstitucionalmente intentó quedarse en su cargo presidencial. No quiere soltar las riendas del poder porque teme que pueda recibir el mismo escrutinio político que recibió Juan Orlando Hernandez que resultó con un juicio en su contra. Ella forma parte de la izquierda latinoamericana que han intentado implementar el modelo marxista de gobierno que termina arruinando a quien lo establece“.
Lo que la gran mayoría de las instituciones nacionales e internacionales le están pidiendo a los líderes políticos del país, es que se respete la constitución y la labor del Consejo Nacional Electoral (CNE), para que Honduras siga fortaleciendo su democracia y que se llegue a una transición pacífica de poder que represente a todos los hondureños, según analistas.